Diego Lagomarsino procesado por la muerte de Nisman: las claves del fallo

lagomarsino El juez desarmó la coartada del asesor informático. Qué descubrió sobre la Bersa calibre 22.
Julián Ercolini no le cree ni una palabra a Diego Lagomarsino. El juez federal procesó al asesor informático por prestarle el arma de la que salió la bala que mató al exfiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, la madrugada del domingo 18 de enero de 2015 en el baño de la casa de Puerto Madero.
El magistrado lo acusó de ser "partícipe necesario del delito de homicidio simple agravado por el uso de armas". También lo embargó por 15 millones de pesos. Ya le incautó los 91.850 dólares que Gendarmería encontró en su domicilio durante el allanamiento del 9 de noviembre.
Desde ese día Lagomarsino lleva puesta una tobillera electrónica que registra segundo a segundo cada uno de sus movimientos. Desde entonces, además, no puede salir del país ni estar más de 24 horas alejado de su casa sin previo aviso.
El juez apuntó directamente contra el asesor informático: "En aquella noche del 17 al 18 de enero de 2015, a Nisman lo habrían matado con el arma de Lagormarsino. Éste fue la última persona que ingresó al departamento del Fiscal".
Ercolini piensa que Lagomarsino miente cuando jura que Nisman le pidió el arma para proteger a sus hijas: "Es incomprobable, pero aparte debe ser tildado de inverosímil y como un intento defensista de quitarse responsabilidad, que el fiscal le haya pedido a Lagomarsino un arma de fuego para la seguridad de sus hijas porque ellas no se encontraba en el país".
"Una persona con el nivel cultural y de instrucción como aquél y con pleno conocimiento de lo que estaba sucediendo en esos días hubiera hecho lo posible para poner en alerta de este pedido insólito a otras personas de confianza, sus colaboradores de la fiscalía; los que brindaban custodia y a la misma exesposa del fiscal", consideró.
El magistrado, además, descubrió que Lagomarsino mintió cuando aseguró que una prima de su suegro le regaló la Bersa calíbre 22 porque el arma no estaba registrada por otras personas con anterioridad: "Debe deducirse la mendacidad del imputado y que el origen del arma no es legal".
Tampoco creyó los argumentos por los que el asesor informático era cotitular de una cuenta abierta por el exfiscal de la causa AMIA en el banco Merril Lynch junto con la mamá y la hermana de Nisman. Y menos, cuando aseguró que tenía una relación "amo-esclavo" con su exjefe.
El juez Ercolini también procesó a los cuatro custodios del fiscal, Rubén Fabián Benítez, Néstor Oscar Durán, Luis Ismael Miño, Armando Niz, por "incumplimiento de los deberes de funcionario público". Los embargó por 500 mil pesos a cada uno y les prohibió salir del país.