Las dos Coreas acordaron poner fin a la guerra y desnuclearizar la península

corea La declaración conjunta de Seúl y Pyongyang al final de la cumbre intercoreana postula que ambas naciones cesan cualquier acción hostil entre ellas. Firmarán un tratado de paz este año.
Comenzar una nueva era de paz. Ese fue el acuerdo logrado tras un sorpresivo giro político en la península coreana que llevó al presidente Moon Jae-in y al líder Kim Jong-un a encontrarse este viernes en la cumbre intercoreana, la tercera que se realiza desde el inicio del siglo XXI. Entre las metas planteadas está firmar en los próximos meses un tratado de paz para finalizar formalmente la Guerra de Corea, 65 años después.
Tras un período de amenazas de usar armamento nuclear, tal como lo anunció hace apenas unas semanas, el mandatario norcoreano, Kim Jong-un, se comprometió también este viernes junto a Moon Jae-in con la desnuclearización. Los dos países confirmaron su objetivo de lograr "una Península Coreana libre de armas nucleares", para lo cual acordaron tomar medidas activas, que no se especifican en el documento, para cooperar junto con la comunidad internacional en este objetivo.
Los mandatario anunciaron "solemnemente ante nuestra nación de 80 millones de personas y ante todo el mundo que no habrá más guerras en la península de Corea y empieza una nueva era de paz", reza la declaración citada por la agencia surcoreana Yonhap. "El Norte y el Sur van a lograr una mejora total y completa en el desarrollo de las relaciones y, de ese modo, permitir un futuro conjunto de prosperidad y reunificación", señala el documento.
Como la cumbre se celebró en la Zona Desmilitarizada de Corea ubicada en el sur, el presidente Moon Jae-in se comprometió a pisar las tierras del norte durante el otoño de este año. Si bien, este viernes, rompiendo el protocolo, pisó brevemente el territorio norcoreano. La acción la realizó por invitación de Kim Jong-un. "Ahora usted vino al lado sur, ¿cuándo puedo ir yo (al Norte)?", dijo Moon después de darle la mano a Kim en la línea de demarcación militar. "Podemos ir ahora", respondió Kim Jong-un, que acto seguido tomó al presidente de Corea del Sur de la mano y lo llevó brevemente a su país, reseñó RT.

Fue un encuentro histórico que se da tras meses de tensión y discursos incendiarios en los que el presidente estadounidense Donald Trump también fue protagonista. Además, fue un hecho simbólico: Kim Jong-un se convirtió en el primer líder norcoreano en cruzar al sur desde la Guerra de Corea.